miércoles, 29 mayo 2024
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OPINIÓN | «Las promesas ni nacen ni Renhacen y el Botánico todo lo basa en los Timo-Anuncios»

Columna de opinión de Rafael Almagro, portavoz del PP y concejal en el Ayuntamiento de Orihuela

Los anuncios del gobierno botánico de Ximo Puig, del que ya llevamos casi 8 años, siempre serán recordados en Orihuela y la Vega Baja como el de los Timo-Anuncios porque jamás vieron la luz. Como diría Bascuñana, son anuncios que ni nacen ni Renhacen.

Algo debía preparar para ello el president Puig cuando tan solo llevaba unos meses en el Palau de la Generalitat y se había rodeado con toda una pléyade de periodistas y asesores que trabajasen a su servicio en la difusión de sus promesas hasta el punto de que se hiciesen sentir casi como realidades. Tan solo basta con salir a cualquiera de las calles de nuestros pueblos y ciudades y preguntarnos qué es lo que ha hecho la Generalitat por nosotros en estos últimos ocho años.

Algún alcalde y alcaldesa de la comarca, además, deben estar tan desesperados por atribuirse algún éxito en su gestión que hasta, incluso, llegan a anunciar como propias las exitosas campañas del Bono Consumo, las anticrisis por el Covid o las ayudas para paliar la Crisis Energética, financiadas todas ellas por la Diputación de Alicante con un presidente al frente del Partido Popular, Carlos Mazón. La verdad es que se entiende perfectamente que vendan lo que han hecho otros porque si han de esperar a hacerlo con lo que nos haya traído el Botanic, ya podemos esperar sentados. Y eso que, tras la DANA, todo parecía que iba a cambiar y que por fin se habían dado cuenta de la necesidad de contar con la Vega Baja.

En el caso particular de Orihuela, se les llena la boca de anunciar que han comprado un edificio para que el presidente haga sus reuniones en Orihuela y, de paso, enseñarlo en visitas guiadas a quien tenga interés en conocerlo por dentro. Bueno, a todos no, porque increíblemente, no se ha hecho ningún tipo de adaptación en cuestiones de accesibilidad, por lo que habrán de esperar a que llegue un gobierno del Partido Popular a la Generalitat y se cumpla con los requisitos de accesibilidad.

Por otro lado, la compra del asilo, un edificio necesitado de una profunda reforma. Miren, lo barato ha sido la compra. Ese edificio se ha comprado tan barato porque ahí no se pueden levantar pisos, la calificación del suelo y el grado de protección del edificio, únicamente admiten que sea destinado a asuntos sociales. Realmente, lo caro, lo que va a costar entre siete y diez millones de euros será su rehabilitación. Y ese dinero no está ni va a estar con este gobierno de Ximo Puig. Otra cosa que tendrá que esperar a la llegada de Carlos Mazón al gobierno de la Generalitat.

También centrándonos en Orihuela, nos encontramos con una alcaldesa que llegó hace nueve meses al poder con una moción de censura y decía que venía a desbloquear, a agilizar y a tener un presupuesto. Los patrones elegidos para gobernar eran los mismos que los del presidente Puig. Contratación de periodistas-asesores, más de media docena, para que les lleven las comunicaciones de los timo-anuncios que tampoco cumplen.

Es muy curioso, por otra parte, que la concejala de Comunicación haya sido relevada de su labor y que la propia Carolina Gracia asuma esa función. Será que no lo estaba, ciertamente, pensará que ella lo hará mejor aunque no sepa. Eso sí, deja a María García más tiempo libre para que se dedique de una vez por todas a la atención y el mantenimiento de nuestros colegios públicos.

Tres meses, mayo, junio y julio, anunciando desbloqueos y bastaron  para que saliera a la luz que no se estaba haciendo nada nuevo que no hubiera dejado hecho el Grupo Popular. Hasta qué punto es así, que no tuvieron reparo ninguno en anunciar como éxito propio el Campeonato de España de Balonmano Playa o el comienzo de innumerables obras que estaban preparadas para ello. O las campañas del Bono Consumo, a las que siempre hemos llegado tarde y mal.

La cuestión es que ya estamos en 2023, pronto habrá elecciones, y los Timo-Anuncios de Carolina Gracia tampoco se cumplirán. Imaginamos que, por fin, se dará comienzo las obras en Rubalcava, la Caja de Monserrate, Las Norias, y un largo etcétera y que también deberían estar en marcha hace tiempo. Es de suponer que las están aguantando hasta las elecciones para que parezca que han hecho algo por su cuenta.

De momento, seguimos sin presupuesto 2023 y el periodo de pago a proveedores (PMP) se está disparando de forma alarmante, por lo que es evidente que el próximo gobierno que entre tras las elecciones de mayo tendrá esperando, a modo de herencia, mucho trabajo en el ámbito económico municipal, auténtico motor del Ayuntamiento.

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